Javier Krahe siempre en la memoria

de infolibre.es

Como siempre, es de esperar que como este texto, surjan unos cuantos.

Como siempre, tarde y elogiosos serán los argumentos utilizados por quienes no lo tenían en cuenta en vida.

Conocí a Javier Krahe por mail, después de unas cuantas aventuras en la red, gracias a Javier López de Guereña, su inseparable guitarra. Gracias, desde aquí, a López de Guereña porque fue el primer paso para animarme a mandar a Krahe un soneto y un cuento: una atrevida -pero necesaria- puesta a punto conmigo mismo.

Cuando hace unos años, en el bar La tertulia, José Gutiérrez me llamó y me presentó en la barra a uno de los mejores cantautores españoles, mi timidez fue vencida por su sonrisa y le comenté quién era, qué le había mandado y me comentó:

-Hombre, el cuento no estaba mal… pero el soneto: ¡no entendí nada! si fueras Baudelaire o Rimbaud… si tuviera alguna referencia de lo que haces… pero así, de primeras, no me dijo nada…

Algo así: descubrí que la claridad de sus argumentos, la razón que llevaba respecto al poema, significaba que había perdido el tiempo quizá leyendo esas dos piezas que previamente le había mandado.

Después nos hicimos un par de fotos, me firmó el libro y lo dejé tomándose la copa y disfrutando de la tranquilidad de no darle el coñazo, como otros que por allí pululaban insistían.

Simplemente, comparto el recuerdo. Ayer me entristeció bastante la noticia.

Seguirá cantando al menos para mí, seguirá haciendo que me ría con sus rimas imposibles, sus letras ajustadas, su ironía sempiterna, que a mi entender, encerraba y encierra su alegría por variedad de colores de los que se compone  el mundo.

No creo que olvide nunca a un hombre que escribió una canción como Año y medio. Disfrutadlo y buscad sus canciones, sus discos y escuchemos las letras, que dicen más de lo que creemos.

 

Javier Krahe siempre en la memoria