Y lo que faltaba: el Papa de Roma, justifica la violencia

Y es que todo tiene un límite.

Eso dice Francisco en un avión, ante los periodistas: que todo tiene un límite. Pone como ejemplo al doctor Gasparri (grande amico): si este hombre insulta a la madre del Papa, puede esperar una respuesta violenta.

Charlie Hebdo no insultó a la madre de nadie.

Charlie Hebdo se ríe de la fanática condición del hombre: ese mismo hombre que vestido de blanco y elegido por las más altas instancias del poder macroeconómico que pulula por el Vaticano -y fuera de él-, ese imperio económico-inmobiliario-artístico que nos venden como el centro de la religión católica, y que no es más que otro monumento al poder, se dedica tras la figura de Francisco, como buen ente cristiano, a justificar las religiones que atentan contra la vida humana, recordándonos cuántas guerras por religión hemos tenido: pero no matiza cuándo fue la última, cuántos murieron, si hemos superado nuestra necedad por pelearnos por una idea, un concepto tan difuso como la fe, o si los cristianos curas pederastas no merecen la muerte pura y dura por los atroces hechos que a veces cometen.

Charlie Hebdo tiene que seguir publicando porque el mundo se gana a medida que adquirimos libertades individuales. Qué “hartura” de fe, religiones, credos y misas. Qué hartazgo de esperar lo que viene sin disfrutar lo que está sobreviniendo. Qué cansancio de hipócritas dirigiéndose, a paso aguardentoso y contando mentalmente las rentas, domingo tras domingo a lucir palmito.

Qué les importa a las autoridades eclesiásticas la fe. Qué les importa a los papas, cardenales, arzobispos y demás ralea religiosa esa gente que cree, que creía.

Para qué empezar un monólogo diciendo “creo que no se puede reaccionar de forma violenta PERO…” Qué pero. Dónde la otra mejilla. Dónde la libertad verdadera, dónde la expresión, dónde nuestra superación de obsesiones, rituales y sentires difusos que tantos muertos costaron a la religión que profesa hoy Occidente.

Ni ateo ni agnóstico ni nada de nada. La violencia es el último refugio del innoble. El estertor de la razón. No se justifica aunque haya voluntad de arreglar disfunciones, problemas, diferencias.

Si somos diferentes, hay que educar, enseñar, ilustrar. Las fantasías, mitologías, divinidades… pueden ser defendidas, desde la paz más absoluta, desde la mas agria polémica verbal si se quiere, pero sin tocar al otro.

La tolerancia es la realidad del futuro de la raza humana, qué duda cabe.

Pero nos podemos reír de todo. Es la capacidad que tenemos los seres humanos para superar egocentrismos derivados de nuestra propia inseguridad, la que nos puede conducir a la soledad, a la frustración: al miedo.

La presencia femenina, la homosexualidad, la cultura, la familia, la pederastia, el matrimonio y el amor y las parejas fuera de él, el discurso eclesiástico, la vanidad de los poderosos representantes del poder eclesiástico, el franquismo y la religión en España, los abusos de poder cometidos en otras épocas para que no se vuelvan a repetir. Revisar estos conceptos es la próxima tarea de las religiones, al menos, de la católica.

No justificar la violencia encubriendo una crítica a la libertad de expresión. La ley del mundo, del nuestro al menos, está estipulada por tribunales, defensas, alegatos, sentencias y penas.

La palabra, que decía y usaba el gran jefe del de blanco, hace más de dos mil años ya. La palabra y su uso. En sus más variadas formas. El arte, el cómic, los dibujos.

La expresión humana.

Ahí dejo esto del genial Jimmy Margulies.

Anuncios
Y lo que faltaba: el Papa de Roma, justifica la violencia

4 comentarios en “Y lo que faltaba: el Papa de Roma, justifica la violencia

  1. Le pides mucho a las instituciones. Y es que buscas el pensamiento crítico de personas a las que se les educó para no pensar críticamente, En Europa (España no se salva) se burlan de sus antiguas colonias, su corrupción y falta de pensamiento. Pero miran hacia otro lado cuando se trata de estos comportamientos en su propio continente.
    ¿Cuantas generaciones lleva el catolicismo arraigado en las familias? Y más importante aún ¿Se enraizó como una opción religiosa y de pensamiento o era una obligación creer ciegamente? No fue acaso el vaticano quien sugirió asesinar a todos los alfabetos que no sirvieran al clero.
    Es de esperar que después de 1800 años de sumisión cuando aparecen las primeras semillas de pensamiento crítico hacia el fanatismo en las religiones (no solo la católica) estas instituciones se sientan agredidas. Y sus líderes tengan que responder a la agresión ya sea con discursos o con ataques terroristas.
    No se debe olvidar que son estas instituciones las que no desean el cambio.

    Le gusta a 1 persona

  2. Algunas puntualizaciones:

    – Charlie Hebdo ofendía, y mucho. He aquí alguna muestra más allá de las dos o tres famosas carictaruas de Mahoma (que efectivamente no eran tan ofensivas): https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10205686444225600&set=pcb.10205686445025620&type=1&theater

    – Dado que el Cristianismo lo que predica es el amor, el perdon, poner la otra mejilla, amar a los enemigos y rogar por los que te persiguen, cualquier guerra que se haya hecho, incluso EN NOMBRE DEL Cristianismo ha sido CONTRARIA AL Cristianismo (ahora bien, el Corán dice otras cosas)

    – Lo de la “hartura” es como con las telenovelas, no tengo ninguna hartura de ellas porque como nadie me obliga a verlas, no veo ni una. La religión lo mismo. Hoy en día quien quiere puede vivir sin la más mínima relación con la religión

    En fin, dicho esto denuncio, condeno y me asquea la violencia de esos asesinos de Charlie Hebdo y defiendo la libertad de esta revista a publicar lo que le dé la gana. Pero si no se hubieran producido los atentados, seguramente me estaría cagando en muchas cosas de esa revista. No comparte lo que dicen pero defenderé su derecho a decirlo.

    Le gusta a 1 persona

  3. Cáliz dijo:

    Miedo e ignorancia! Entiendo que este hombre ha dedicado y dedica mucho tiempo a ilustrarse y meditar sobre múltiples materias (sobre todo las del alma). Caer en algo tan bajo como lo de “si te insulta le pegas” ” es patético. Mi madre y mis educadores en mi infancia siempre me dijeron que no me pelease, me consta que en mi entorno por norma era así. Ahora desde mi espacio lo hago así. Tampoco poner la otra mejilla, entre otras cosas por que las palabras no hacen daño. Siempre mejor usar el arma más poderosa, la palabra, dando forma a una jerga que sale del cerebro, aunque a veces las entrañas nos confundan no puede ser de otra manera.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s